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Zonas de barranquismo en Cádiz

Carmelo Sánchez

Las impresionantes paredes verticales y extensiones acuáticas que se pueden encontrar en algunos puntos de la provincia convierten a Cádiz en un buen destino para los aficionados al barranquismo. Este deporte semiacuático, que consiste en descender por un barranco, cañón o acantilado sorteando obstáculos de distinta dificultad, produce sensaciones espectaculares -no exentas de cierto riesgo- que se ven incrementadas por la belleza del paraje en el que se realizan. En el caso gaditano, una de las zonas más visitadas por los aficionados a esta actividad es la Garganta Verde, ubicada en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, que se ha convertido en punto de encuentro de numerosos aficionados al descenso de barrancos en Andalucía. Pero, aún con ser el más importante y el más conocido, la Garganta Verde no es el único cañón del que se puede disfrutar en la provincia gaditana.

Principales zonas para practicar el barranquismo en Cádiz:

Garganta Verde. Como hemos dicho es, sin duda, el más conocido y visitado de la provincia. Se trata de un barranco espectacular y posiblemente uno de los más bellos de toda Andalucía. Cuenta con un total de cinco rápeles y 250 metros de desnivel, hasta alcanzar el lecho del río Bocaleones, en cuyo cauce se encuentra la “Cueva de la Ermita”, un auténtico templo de la naturaleza ubicado en la pared de este barranco,  en el término municipal de Zahara de la Sierra. Los aficionados al barranquismo pueden disfrutar de sus increíbles aguas y de sus pozas con marmitas. Está considerada apta para principiantes por su baja dificultad técnica. Dado que se encuentra dentro del Parque Natural Sierra de Grazalema, es preciso contar con el permiso del mismo para poder realizar esta actividad, que tiene una duración aproximada de unas seis horas. La  web Reserva Sierra Grazalema –www.reservasierragrazalema.com-, que aglutina la reserva de actividades de todas las empresas de turismo activo del Parque Natural –así como de los alojamientos rurales-, recoge la posibilidad de contratar este descenso acompañado de monitores que muestran las técnicas para realizarlo con la máxima seguridad, empleando materiales de primera calidad y gestionando la solicitud de la autorización.

Arroyo del Pajaruco (o del Pajarito). Este arroyo, ubicado en Benaocaz, permite descender unos 220 metros de desnivel en aproximadamente 1,4 kilómetros de recorrido en el tramo en el que se abarranca, situado frente a la zona de El Pinarejo.  El arroyo, que recoge las aguas de las sierras del Endrinal y el Caillo, es de carácter estacional, quedando con muy poca agua a finales de mayo pero logrando un importante caudal en la época de lluvias. Todas las cabeceras de sus 11 rápeles y pasamanos cuentan con palabolts y chapas con anillas, por lo que se puede decir que está preparado para realizar barranquismo. Está considerado como fácil y el tiempo estimado en su realización es de algo más de cuatro horas y cuarto.

Barranco del Agua en los Alcornocales. De dificultad media, está ubicado en el Parque Natural de los Alcornocales, en el municipio gaditano de Los Barrios. Comprende una distancia de 16,6 kilómetros y su desnivel acumulado en la subida es de 418 metros y en la bajada, de 457. Se encuentra sin señalizar y la duración estimada de realización es de aproximadamente cinco horas. La época idónea para practicar barranquismo en esta zona es la primavera, el otoño y el invierno, ya que en verano dispone de poca agua. El comienzo de la ruta para llegar a este barranco es en el Puerto del Castaño –carretera que une Jerez y Los Barrios-, por una pista en la que ya el paisaje permite anticiparse a las que después se podrán observar desde el Alto de las Presillos y Cerro del Cardo.

Alcalá de los Gazules. Existen empresas de turismo activo en  la Sierra de Cádiz que organizan actividades de barranquismo en esta localidad, que forma parte de la conocida como “Ruta de los Pueblos Blancos”, ofreciendo diversos niveles de dificultad.

Cañón de las Buitreras. Aún en el Parque Natural de Los Alcornocales pero ya en la provincia de Málaga, su proximidad hace que muchos turistas y vecinos de la Sierra de Cádiz frecuenten esta zona para realizar barranquismo. Declarado Monumento Natural, este espectacular cañón es el resultado de la erosión del río Guadiro sobre la roca caliza. Cuenta con una gran verticalidad, llegando sus paredes a los 200 metros en la Garganta de las Buitreras. Se trata de un lugar idóneo para la práctica de este deporte de aventura, al poder descender barrancos con agua durante todo el recorrido, así como rápeles y saltos de agua que resultarán emocionantes para los aficionados al barranquismo. La actividad, que también puede ser contratada a través de Reserva Sierra de Grazalema para contar con monitores experimentados y conocedores de la zona, requiere contar con permiso. Dado que después de las primeras lluvias está desaconsejada la práctica de este deporte por la peligrosidad que presenta la garganta, esta autorización únicamente se concede entre el 15 de junio y el 15 de diciembre.

También fuera de la provincia de Cádiz –en la de Málaga- pero prácticamente en el límite con ella, se encuentran otros tres cañones en los que las empresas de turismo activo de la Sierra de Cádiz y, en general, de la provincia gaditana, suelen organizar actividades de barranquismo. Son:

Barranco del Tajo de Ronda. Sin duda, un lugar impresionante, que tiene su primer rapel –y el más alto- debajo del Puente Nuevo de la bella localidad malagueña. Tiene una cascada de unos 35 metros que desemboca en una poza impresionante. Cuenta con otro rapel más, de 25 metros. En total, algo más de 3,5 kilómetros y un desnivel acumulado de 207 metros de subida y 151 de bajada. A pesar de las variaciones de caudal, cualquier época del año puede ser buena para realizar el descenso de este barranco. Con un tiempo estimado de dos horas para su realización y una dificultad técnica considerada moderada, el Tajo de Ronda hará –sin duda- las delicias de los que buscan aventuras y emociones fuertes. Para llegar hasta él, se puede dejar el coche en los Molinos del Tajo, desde donde habrá una caminata de alrededor de 20 minutos antes de alcanzar el barranco.

Arroyo Majales. Está situado en el municipio de Júzcar, en la Serranía de Ronda, y podría ser considerado como un cañón de iniciación, puesto es de muy sencilla realización. Tiene cuatro rápeles, así como varios destrepes y pequeñas pozas y saltos de agua. Se encuentra perfectamente equipado desde hace algunos años. Tiene una longitud de 1,17 kilómetros y un descenso acumulado de 187 metros. Hay que tener en cuenta que su caudal es estacional, ya que en verano se queda con muy poca cantidad de agua.

Sima del Diablo.  Ubicado también en el municipio malagueño de Júzcar –conocido como el “Pueblo Pitufo”-, este cañón discurre por el arroyo “Las Zúas” y está rodeado de una densa vegetación de ribera que, no obstante, no supone un obstáculo para realizar barranquismo. Tiene cuatro saltos de agua en los que será preciso practicar destrepes, pasamanos, toboganes y tres rápeles de hasta 10 metros de altura. La aventura está acompañada de una gran cantidad de agua, ya que este barranco cuenta con un caudal moderado y constante a lo largo de todo el año. A pesar de ello, su dificultad técnica es baja, por lo que se considera apto incluso para principiantes. La distancia del cañón es de casi seis kilómetros, con un desnivel acumulado de subida de 228 metros y de 460 metros en la bajada. El tiempo estimado para completar este recorrido es de entre dos y tres horas, incluyendo el tramo final por el río Genal.

Otro de los puntos que suele encontrarse en la agenda de las empresas de turismo activo de Cádiz para la práctica del barranquismo es Río Verde. Fuera ya de las provincias de Cádiz y Málaga, se encuentra en la de Granada, en el Parque Natural de la Almijara. Se trata de un lugar muy conocido en Andalucía para la práctica del barranquismo. Consiste en descender el río Verde durante unos cinco kilómetros, entre las Fuentes de las Cabrerizas, hasta la Presa, con una duración media de unas seis horas. Sus rápeles, destrepes, toboganes y pequeños saltos de agua, así como su caudal constante, son los principales motivos que hacen de esta zona una de las preferidas por los amantes de este deporte. No es demasiado exigente, si bien su dificultad técnica está considerada como media-baja.

¿Cómo iniciarse en el barranquismo?

El barranquismo es un deporte semi-acuático que se practica en contacto con la naturaleza. Forma parte de los considerados deportes de aventura, no exento de ciertos riesgos, que combina elementos de la espeleología y el alpinismo. Para practicarlo requiere de cierta agilidad y mucho esfuerzo, por lo que es necesario conocer las técnicas específicas y contar con una preparación física apta. Al conllevar ciertos riesgos, es importante iniciarse en zonas catalogadas con  bajo nivel, siendo el primero -sin escaladas y con escasas zonas de agua- el más bajo. Los niveles van aumentando paulatinamente,  a medida que aparecen rápeles y escaladas con saltos más o menos sencillos, hasta llegar al nivel número siete, que es el de mayor dificultad al contar con escaladas muy escarpadas y caudales abundantes, así como cascadas espectaculares. Evidentemente, a medida que sube la dificultad, aumenta también la importancia de la experiencia y del dominio de las técnicas para hacer frente a los descensos.

Asimismo, a la hora de iniciarse en este deporte es recomendable tener en cuenta que saber nadar y conocer el manejo de cuerdas y las formas de asegurarlas son requisitos prácticamente imprescindibles para afrontar con seguridad el descenso del barranco, si bien es cierto que en cañones secos el primer requisito no es necesario y que si se realiza acompañado por monitores expertos, éstos pueden facilitar las cuestiones relacionadas con el aseguramiento de las cuerdas. En el caso de que el descenso se realice por libre también es importante tener algunos conocimientos de primeros auxilios, principalmente para atender posibles heridas superficiales causadas por las caídas o por las rozaduras que puedan producirse contra el terreno.

Empresas de turismo activo

Por todo ello, mientras no se cuenta con los conocimientos y la experiencia suficiente para actuar con soltura, es aconsejable ir con un monitor especializado que conozca el terreno. En este sentido, aquellos que deseen iniciarse en el descenso de barrancos o los que, aún iniciados, prefieran practicarlo en compañía de guías expertos en este deporte y conocedores de la zona en la que se realiza; la provincia de Cádiz cuenta con varias empresas de turismo activo en las que pueden contratar esta actividad. Además de la ya mencionada web de Reservas del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, que aglutina las contrataciones, las reservas pueden realizarse también de forma  directa a través de las propias compañías. Algunas de ellas son Naturaventura (Villaluenga del Rosario), Viva Aventura y Experiencia Outdoor (ambas en Ubrique), Al-Qutun (Algodonales) y Cumbres del Sur (El Bosque), entre otras.

Equipo necesario

La práctica del barranquismo requiere de un equipo adecuado, que coincide en su mayor parte con el necesario para otros deportes de montaña y aventura. Las empresas de turismo activo suelen proporcionar el material necesario para realizar los descensos, pero es importante de que se asegure de que es así al contratar la actividad. En todo caso, el equipo deberá incluir un traje de neopreno que le proporcione aislamiento térmico y un casco homologado que refuerce su seguridad, así como unos guantes de goma, PVC o neopreno que eviten quemaduras en la piel cuando practique rápel. El equipamiento personal puede completarse con una mochila de material poco absorbente para llevar los útiles que precise durante la actividad. La seguridad del descenso y el control de la velocidad con la que lo realiza requieren la utilización de arnés, cuerdas, mosquetones y cabos de anclaje y descenso.

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